Para convertir a la Central de Abastos en la zona más videovigilada de la Ciudad de México, el Gobierno de la capital requirió de un viejo aliado: Teléfonos de México (Telmex).
De acuerdo con el contrato C5/A/015/2019 que El Big Data obtuvo gracias a la Plataforma Nacional de Transparencia, Telmex fue la empresa que ganó, por medio de una licitación, el convenio para la instalación del Centro de Comando y Control en el principal centro de abasto de la Ciudad de México.
Para ello recibió de la administración de Claudia Sheinbaum Pardo un total de 165 millones 800 mil 102.68 pesos.
El objetivo de este proyecto es hacer de la Central de Abasto una de las zonas más seguras de la capital; sin embargo, tan sólo en 2019 la Central registró mil 800 incidentes que fueron atendidos por el C5 de la Ciudad de México.
La Central ya tenía un Centro de Control y Comando de la Central de Abasto (C2 CEDA) que se optimizó con 636 cámaras con una capacidad de 60 días de almacenamiento.
Asimismo se instalaron 100 botones de auxilio, 96 altavoces, herramientas de análisis de video y una plataforma de gestión de incidentes supervisada en tiempo real a través de 22 posiciones de monitoreo y despacho.
De las 636 cámaras, 50 sirven para reconocimiento facial y 25 son cámaras con resolución 4k que permiten la lectura automática de placas.
Para ganar el contrato de C2 CEDA, Telmex dejó atrás a su viejo aliado, Thales de México. En el camino de la licitación pública nacional C5/LPN/003/2019 pasó por encima de ocho empresas, entre ellas la propia Thales.
De acuerdo con la copia de la licitación, Telmex presentó una propuesta económica de 229 millones 175 mil 242 pesos, pero durante el proceso la bajó para tener la mejor oferta.